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Entender el panorama tributario de un país, da considerables ventajas a personas naturales y jurídicas a la hora de desarrollar sus negocios y proyectos empresariales. Ahora bien, hacerlo en países lationamericanos exige un reto mayor, considerando el constante cambio y evolución de los sistemas fiscales, además de la complejidad que los mismos reflejan en su diseño y estructura.


Según el último estudio que mide el Índice de Complejidad Tributaria en 100 países a nivel mundial, de los países donde tenemos presencia, Colombia tiene el sistema tributario más complejo y con menos facilidades en procesos y trámites. Chile y México tienen un índice de complejidad tributaria similar y Perú, entre los cuatro, fue catalogado como el país con el sistema tributario más simple. No obstante, ninguno de los cuatro países se acerca a los estándares de países como Singapur, Luxemburgo y Nueva Zelanda.


Ante esta realidad, de la mano del equipo de BBGS Colombia, BBGS Chile y BBGS Perú, se preparó un análisis comparativo sobre el panorama tributario actual en cada una de las jurisdicciones. Así mismo, se incluyó un resumen muy concreto del funcionamiento general de cada uno de los sistemas fiscales.


CHILE

1. PANORAMA TRIBUTARIO ACTUAL /

En Chile se encuentra en discusión el "proyecto de modernización tributaria". La tramitación y su destino se encuentra actualmente en un punto bastante incierto. El “nudo del problema” se encuentra en la integración del sistema de la ley de la renta.


En Chile, la renta se divide:

1) En categorías: Las rentas del capital son de 1ª categoría, en tanto que las del trabajo (dependiente o independiente desarrolladas por personas naturales residentes en Chile) son aquellas de la 2ª categoría.

2) En base a domicilio o residencia: Los domiciliados en Chile tributan en base a las categorías indicadas en el Nº1) anterior. Los no domiciliados en Chile tributan con un 35%, con excepciones por ciertas rentas de actividades particulares.


Cuando las rentas de la 1ª categoría son ganadas por sociedades, ellas gravan a sus dueños en distintos momentos, dependiendo del modelo:


1) Renta atribuida: sus dueños tributan en el mismo ejercicio tributario que la sociedad. Su tasa corporativa es de 25% y ese impuesto sirve en su totalidad como crédito contra el impuesto de sus dueños.

2) Renta semi integrada (o de cesión parcial de crédito de 1ª categoría): Sus dueños tributan sólo al recibir dividendos (o hacer retiros, según el tipo social). La desventaja es la mayor tasa corporativa y el hecho de que sólo el 65% de la tasa corporativa sirve como crédito contra los impuestos de sus dueños, generando una sobretasa que llega hasta el 44,45%.


Lo curioso es que, debido a los tratados tributarios, donde Chile ha insistido en no limitar sus tasas a los dividendos a cambio de conceder el 100% de crédito del impuesto corporativo a sus dueños (residentes en dichos países), resulta la extraña situación de que dos inversionistas de países distintos, pueden tributar con tasas distintas por la inversión en la misma empresa chilena. Como se indica más abajo, Chile tiene tales tratados con Colombia, México y Perú, por lo que los inversionstas de esos países se encuentran en una posición más ventajosa que otros, como Alemania, con quien no tenemos tratado.     


Además, el momento de tributación de la empresa misma puede diferir en caso de tratarse de pequeñas y medianas empresas; ellas tributan en base a un sistema simplificado de flujo de caja. En la práctica, este modelo no ha sido muy simplificado y ha dado lugar a muchos problemas.


Estos distintos sistemas han hecho que la administración tributaria haya creado muchos cambios a las declaraciones de renta y las declaraciones juradas complementarias, generando un cuasi colapso del personal contable y tributario de las empresas, sus asesores y de la misma administración fiscal, debiendo anunciarse por anticipado condonaciones por retrasos en el cumplimiento de estas declaraciones.


Esta reforma fue el resultado de una larga lucha política entre el gobierno anterior, que pretendió reemplazar el sistema tributario que regía desde los años 80 mediante el registro llamado “FUT” (Fondo de Utilidades Tributables”), que permitía el diferimiento del impuesto de sus dueños hasta el momento de su retiro (dividendo).

    

El resultado fue un mix, que combina diferentes tasas a nivel corporativo y créditos a los dueños que resulta en diferentes tasas, además del sistema peculiar para las empresas pequeñas, que tributan en base a un sistema de flujo de caja (ingresos percibidos menos gastos pagados).


La reforma además introdujo numerosas recomendaciones de la OCDE en su plan “BEPS” (Base Erosion and Profit Shifting”), incluyendo normas estrictas en materia de exceso de endeudamiento, rentas pasivas y combate a territorios de baja o nula tributación, además de una norma antielusiva tributaria general, a nivel local e internacional.


En términos del Impuesto a las ventas y servicios (así llamado “Impuesto al Valor Agregado” o “IVA”), incorporó definitivamente los inmuebles dentro de las convenciones gravadas con dicho impuesto (excluyéndose los terrenos). Esto terminó de incorporar este tipo de bienes, los cuales eran incluidos anteriormente sólo en caso de empresas constructoras. Esto causó mucha especulación respecto al precio de las viviendas y el efecto en el empleo por las construcciones.


La reforma propuesta por el gobierno actual propone retornar a la integración del sistema, de manera de regir a las empresas a un solo sistema. Sin embargo, el debate se pospuso el año 2018 por razones políticas y este año 2019 ya muestra señales de un profundo debate con posiciones difíciles de reconciliar.


El proyecto también propone reformular la normativa antielusiva general, de manera de dar mayor lugar a la así llamada “economía de opción”, que permita al contribuyente elegir de buena fe el esquema de negocios que le permita una tributación óptima, aunque libre de simulaciones y fraudes a la ley (la norma actual ya fue resultado de transacciones políticas importantes, resultando en unos artículos muy confusos y controvertidos, dentro de los cuales se encuentra la responsabilidad de los asesores por los impuestos eludidos por los contribuyentes).


Además, se propone la creación de la Defensoría de los Derechos de los Contribuyentes (“DEDECON”), la cual no ha estado exenta de polémicas, sobre todo por protestas de funcionarios del órgano fiscalizador “Servicio de Impuestos Internos” (“SII”).


Así las cosas, la reforma tributaria es querida por muchos, pero los cambios mismos son objeto de un intenso debate.


En cuanto a temas contingentes tributarios no relacionados con la reforma tributaria se encuentra la situación de los seguros con ahorro. Hace 30 años que la industria de los seguros ha operado prestando servicios de ahorro y financieros; basados en una interpretación de las normas de la ley sobre impuesto a la renta y a la ley de impuesto a las herencias y donaciones, prestaban un servicio con múltiples beneficios tributarios, en efecto liberando totalmente su tributación. Esto hasta que el año 2017 el SII emitió un oficio en que señaló que si el asegurado podía retirar los fondos y quedaba cubierto de contingencias, no existía realmente riesgo, por lo que no era realmente un seguro, o al menos no la parte exenta de riesgo. Siendo más bien un servicio de administración de cartera, no se liberaba de la tributación general. Esto generó una fuerte polémica en la industria. Actualmente ya se encuentran en curso juicios en los Tribunales Tributarios y Aduaneros por estos servicios que puede hacer que la industria deba repensar su estrategia comercial general.


2. SISTEMA FISCAL CHILENO /















































































COLOMBIA

1. PANORAMA TRIBUTARIO ACTUAL /

La entrada en vigencia de la Ley 1943 de 2018 (Ley de financiamiento), introdujo importantes cambios en la normatividad tributaria desde el punto de vista sustancial y formal, pues no modificó únicamente las obligaciones de los contribuyentes, sino que introdujo importantes cambios en el procedimiento que debe surtirse para cumplir a cabalidad con las mismas. Las modificaciones incluidas dentro del sistema tributario colombiano parecían tener dos propósitos claros: 1) Aumentar el recaudo y 2) promover la competitividad del país a nivel mundial. Sin embargo, las posiciones frente a la implementación y desarrollo de las nuevas normas y la posibilidad de lograr el objetivo propuesto se encuentran divididas.


Al efecto, es importante reseñar la existencia de un punto común entre los aspectos positivos y negativos referidos, el cual se ha venido reflejando desde las reformas tributarias que anteceden a la Ley de Financiamiento 2018, que es en concreto, las medidas correctivas a corto plazo han generado que la tributación en Colombia se haya convertido en un sistema cuya complejidad es progresiva y sus soluciones temporales.


Dentro de las modificaciones más importantes que trajo la reforma tributaria encontramos que:


1. Se creó un nuevo impuesto “transitorio”, llamado impuesto al patrimonio, a través del cual se gravará a las personas que tengan patrimonios líquidos superiores a $5.000.000.000 con una tarifa del 1% anual durante las vigencias fiscales de 2019, 2020 y 2021.

2. Se creó una tasa adicional para el sector financiero

3. Se creó el impuesto de normalización como un impuesto complementario al de renta y patrimonio, con una tarifa del 13%, aplicable para activos omitidos o pasivos inexistentes al 1 de enero de 2019.

4. Se creó una tasa adicional de renta para el sector financiero.

5. Incentivos para las empresas que pretendan impulsar la economía naranja, el sector agropecuario y el turismo.

6. Régimen Simple

7. Cambio el régimen del impuesto a los dividendos para personas naturales y jurídicas.


La Ley de Financiamiento buscó, a través de la inclusión de un régimen SIMPLE, que las MIPYMES tengan un crecimiento exponencial durante estos años de gobierno, aliviando las cargas tributarias desde el punto de vista sustancial y formal para este sector de la economía. Sin embargo, ese beneficio fue compensado con el incremento de las cargas tributarias que deberán asumir tanto las personas naturales como las grandes empresas.


Finalmente, dado que el gobierno tenia presupuestado recaudar aproximadamente 14 billones de pesos y con la Ley de financiamiento las proyecciones ascienden únicamente a 7.5, nos enfrentamos ante la posibilidad de una nueva reforma tributaria para el siguiente gobierno, e inclusive, una reforma promovida en el  mismo periodo de gobierno del presidente Iván Duque. Por lo expuesto, es clara la incertidumbre que existe frente a las nuevas normas en materia tributaria, dado que no permite determinar con claridad cual será el panorama tributario de Colombia para los próximos años.


2. SISTEMA FISCAL COLOMBIANO /



ESPECIAL DERECHO TRIBUTARIO

Comparación de los sistemas fiscales en Chile, Colombia y Perú

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POLÍTICA DE PRIVACIDAD

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PERÚ

1. PANORAMA TRIBUTARIO ACTUAL /

Con ocasión de la última delegación de facultades otorgada por el Congreso de la República a favor del Ejecutivo, y siguiendo las recomendaciones de la OCDE, durante el 2018 se promulgó la última reforma tributaria que abarcó diversos aspectos que generaron mucho eco en el sector empresarial por su nivel de exigencia y su poca afinidad con la realidad nacional.


Entre los cambios más relevantes, encontramos el perfeccionamiento e implementación de la Norma XVI del Código Tributario, norma por la cual se faculta al fisco peruano a establecer la verdadera naturaleza económica de las operaciones que hayan concretado los contribuyentes, efectuando los ajustes que ésta estime conveniente. Si bien la implementación de esta norma regula la creación de un comité revisor, muchos consideran que el mismo no será garante de una correcta y objetiva aplicación de la norma. Asimismo, dicha modificación ha traído consigo la creación de un nuevo supuesto de responsabilidad solidaria que afecta a los directores de sociedades peruanas. De esa manera, los directores serán responsables solidarios con su patrimonio en los casos que el fisco peruano detecte supuestos de elusión tributaria.


Otro cambio muy comentado de la última reforma es aquel vinculado a la regla de subcapitalización de las sociedades, norma antielusiva del Impuesto a la Renta que responde a recomendaciones de la OCDE. Como antecedente, se tiene que hasta el 2018, dicha regla restringía la deducción de intereses de préstamos entre partes vinculadas, cuando el capital dichos pasivos excedía tres veces el patrimonio neto de la sociedad deudora. A partir del 2019, se ha establecido que esta regla no solo aplica para operaciones entre partes vinculadas, sino a cualquier operación de endeudamiento pactada incluso entre partes independientes, salvo excepciones muy puntuales, como aquellos endeudamientos que provengan de ofertas públicas del mercado de valores.


Como se podrá apreciar, el Ejecutivo tiene un fuerte y válido interés en aplicar las recomendaciones de la OCDE; no obstante, muchas de estas recomendaciones debieron de ser implementadas de forma más mesurada en orden de salvaguardar una de las principales directrices de la política nacional, que es la formalización de la economía. Por ello, creemos que, durante este 2019, algunas de las disposiciones de la reforma tributaria aprobada en el 2018 sufrirán un retroceso o adecuación, siendo el caso mas latente aquel vinculado a la responsabilidad solidaria de los directorios ante supuestos de elusión tributaria.  



2. SISTEMA FISCAL PERUANO /